martes, 18 de abril de 2017

Dicen que no existe el tiempo. Sin embargo, yo lo veo pasar. Lo escucho pasar, lo huelo pasar, lo siento pasar. El tiempo pasa y algunas cosas quedan, otras se van y otras que deberían haber llegado aún no llegan. "Sos joven para pensar en eso" dicen los mismos que juran que el tiempo no existe. Sin embargo, yo se que está pasando, que se me está escurriendo entre los dedos. Y espero, espero pero no llega. Lo que debería llegar no llega. Lo busqué, sí, y tampoco llega. Tengo claro lo que es, tengo claro cómo es. Veo que llega el tren a mi estación y bajan muchas cosas, menos la que espero. Y ahí estoy, detenida en esa estación, mirando las puertas del tren, esperando que baje pero no, es otro tren que viene sin ese pasajero. Cada tren que se va es un golpe más, un poco más de desesperanza. ¿Cuánto más tiempo deberá pasar? Ahí, parada cuando otro tren llega y él no baja... es lo único en lo que puedo pensar.

martes, 24 de enero de 2017

Amiguísimo

Hace poquito entendí que no ibas a volver. Pero no me importa.
Se que igual estás acá por eso quiero contarte que, desde que te fuiste, algunas cosas cambiaron pero otras no.

Ya no me como las uñas pero me sigo mordiendo los labios (y me lastimo sin darme cuenta, como siempre).
Me sigue gustando la música aunque ahora tengo mejor oído (te lo juro).
Sigo comiendo pastas y pizza siempre que puedo pero ahora, con 25 años, mi cuerpo lo sufre un poco más (si estuvieras acá te pasaría lo mismo, no te burles).
Todavía soy amable con la gente pero estoy aprendiendo a que no me pisoteen por eso (gracias a tu consejo: "se buena pero no boluda").
Ya no juego más al tenis, no me da más el físico, ahora hago yoga (increíble, lo se).
Mi helado favorito sigue siendo el dulce de leche granizado aunque aprendí a probar otros gustos (eso te sorprendería mucho).
Me sigo enamorando de pelotudos pero cada vez menos (o al menos hago el esfuerzo de darme cuenta a tiempo).
Ya no sueño con dedicarme a la actuación, la realidad ya me golpeó, pero todavía canto en la ducha y recito textos de mis obras preferidas cuando estoy sola (y en ese momento soy yo misma).
No salgo más a bailar ni tengo miles de "amigos" pero sigo juntándome con los pocos amigos verdaderos que me quedan (no te pongas celoso, seguís siendo el mejor).
Sigo siendo una "nerd" pero ahora tengo un trabajo que le da bastante más sentido al estudio (de verdad, ey).
Descubrí que me pueden gustar otras películas que no sean románticas sin embargo las sigo prefiriendo (y sí).
Siguen sin gustarme las frutas y las verduras pero entendí que las tengo que comer (ya se, un asco).
Disfruto mucho más de la soledad aunque todavía necesito un abrazo y compañía cada tanto (más de lo que quisiera).
Sigo siendo la misma pero crecí un poco (bueno, lo lógico, no?)

Como ves, después de seis años de que te fuiste del mundo y me dejaste acá... (si, perdón, sin críticas, no voy a volver a eso)
Digo, nada cambió tanto, sólo que sigo creyendo que era mejor cuando estabas en el mundo (pero bue... ya se, no estás).
Entendí que no vas a volver, eso dolió, las caídas duelen pero es mejor así.
Igual sigo queriéndote mucho aunque ahora te extraño más que antes. 

sábado, 3 de diciembre de 2016

Tengo una misión. Encontrar al amor de mi vida.


Hoy entendí por qué vine al mundo. Creo que, en realidad, siempre lo supe. Tuve algunos obstáculos en el camino que me confundieron un poco, me hicieron pensar que en realidad no era esa la razón por la cual estaba viva. Por mucho tiempo lo supe, supe que estaba destinada al amor. Cuando mis experiencias empezaron a frustrarme, cuando los "amores de mi vida" me engañaban o mentían, tuve la idea de que debería buscar otro sentido a mi vida. Y eso estuve haciendo estos dos últimos años, sin éxito alguno. No creo que haya sido tiempo malgastado en realidad, supongo que fue necesario creer que mi trabajo podía llenarme tanto como el amor, intentarlo y darme cuenta de que no, no era ese el sentido.
Me di cuenta que no puedo abandonar el sentido de mi vida por los obstáculos que se me presentaron en el camino. Hoy vuelvo a entender que vine al mundo para encontrar el amor.
Todos los días me pregunto cómo será que alguien te ame. Aunque estuve en varias relaciones "amorosas", nunca me sentí amada. ¿Cómo será sentirme amada por el hombre que amo?
Descubrir eso es, nuevamente, el sentido de mi vida aunque esta vez me lleve toda una vida encontrarlo.

Esta fue una revelación que tuve recién, en mi insomnio, a las 2 de la mañana, y estas palabras han sido espontáneamente escupidas en esta entrada de este blog que, coincidentemente o no, hacía dos años que no usaba. Esta, además de ser una revelación que desató el nudo en la garganta que tenía hace mucho tiempo, es la primera vez que no me importa cómo esté redactado un escrito.

Darle un sentido a la vida se siente muy bien.